
Arlet Blavatsky
Nació en el 672 después de los reales en la ciudad de Nival capital del reino de los búhos. Su nacimiento fue preparado para que coincidiera con el solsticio de invierno para que la luna le diera su belleza plateada y fuera serena como lo era la noche, además de ser uno de los días más poderosos del año. Su parto fue sencillo y rápido, la reina era tranquila y paciente así que al nacer no hubo por recibimiento gritos ni llantos. Fue pasando por las manos de las parteras que acompañaron a su madre, cada una le daba un don que se tatuaba en su espalda baja hasta volver a los brazos de la reina que suavemente le dio por regalo su amor incondicional.
Después de 5 meses de lactancia los preparativos ya estaban listos para llevarla a su nuevo hogar junto a los profesores y sirvientas que la acompañarían hasta que tuviera que volver al castillo para enfrentarse con su destino. Pronto se convirtió en una niña inquieta y con los ojos siempre despiertos, atenta a todo lo que pasaba a su alrededor.
Después de 4 años viviendo al lado de su madre, siguiéndola a todas partes la llevaron a vivir a la casa que se le había asignado para su preparación de reina. El que sería su hogar se encontraba en medio de uno de los bosques que colindaban con el reino de los lobos. Era una cabaña de madera de tres pisos. Tenía entrenamiento desde muy temprano y clases todos los días. En sus momentos de ocio las sirvientas le enseñaban a cocinar postres o comidas extravagantes, a tejer y hacer cosas propias de una dama. Se encontraba alejada del mundo por lo que su mejor amigo fue su maestro de esgrima, un hombre severo cuando entrenaban y dulce con la niña que había comenzado a sentir suya.
A los 5 años descubrió que tenía magia y comenzó a practicar con una mujer obesa que la hacía repetir los mismos ejercicios hasta el cansancio las noches en que la luna la hacía más fuerte.
A los 7 años descubrió los tatuajes que eran sus dones y se le explico quién era su madre y porque estaba lejos de ella, noticia que tomo muy solemnemente al saber cuál era su destino ya escrito. Se le explicó porque sus maestros eran tan duros y la prueba a la que tendría que enfrentarse cuando cumpliera 18 años omitiendo que tendría que matar a sus hermanas para poder vivir.
Cuando tuvó 10 años encontró mientras jugaba en el bosque una serpiente cristal bebé muerta y la llevo corriendo y llorando a donde su profesora de magia. Ella la calmo y le enseño algo que solo podría volver a hacer si lo veía extremamente necesario porque tendría un precio caro que pagar a cambio. Esperaron a que llegara la noche y bajo el amparo de la luna llena revivió al animal. Esa noche la princesa cayó enferma y tardo dos semanas en volver a levantarse de la cama. Los demás tutores se enojaron con la bruja por haberle ensayado uno de los hechizos prohibidos a la niña y por haberla puesto en un peligro tan grande. La serpiente cristal agradecido y conectada por la magia con ella no volvió a despegarse de Arlet convirtiéndose en su aliada y confidente.
Teniendo 12 años le enseñaron la historia del pacto entre los reinos. Como su pueblo era el que con mano justa ordenaba los otros reinos para que pudieran vivir en paz como hermanos y aliados. Y como por culpa de su abuela las habían castigado quitándoles la dirección del pacto y relegándolas a ser sumisas. En ese momento Arlet decidió que ella cambiaria las cosas, limpiaría los errores de la reina oscura y sería el orgullo de su madre y su pueblo. Si su destino era ser gobernante, sería la mejor en la historia.
A los 14 años ya era diestra con la espada y varias armas, pero había una gran diferencia entre su lado derecho y su lado izquierdo, su maestro cansado de decirle que no podía seguir consintiendo que no fuera capaz de ser igual de diestra el ultimátum de que aprendiera por las buenas o se hiciera un favor y se rompiera la mano derecha para ayudarse. Esa noche bajo un cielo totalmente oscuro después de convencer a su serpiente cristal esta le constriñó la mano hasta deshacerle los huesos
A los 15 años su maestro de esgrima y una de las muchachas del servicio dieron a luz a una niña pequeña y rubia que Arlet bendeciría y cuidaría como su hermana el tiempo que permaneció en la casa. La bebé adoraba a la princesa y solo se hallaba en calma cuando ella estaba cerca.
Cuando tenía 16 años en un paseo por el bosque se alejó más de lo normal y un bandido intento robar el collar que le había dado su madre antes de mandarla a que la entrenaran. Ella defendiéndose no midió su fuerza y lo asesino. Asustada intento salvarlo, pero las fuerzas no le alcanzaron. Sus sirvientes la encontraron llorando bañada en sangre. Arlet tardó una semana en volver a hablar y comer normalmente, lloraba cada vez que cerraba los ojos y se sentía culpable.
A los 17 sus profesores la reunieron para contarle algo que habían omitido en toda su enseñanza y que era una parte importante para que pudiera ser reina. En la fase final de la prueba que se le haría tendría que luchar a muerte con sus hermanas y la única que sobrevivía seria coronada reina. Arlet contrario a lo que sus maestros creían se lo tomo tranquila entendiendo que para eso habían nacido todas y que no había manera de huir de lo que estaba escrito.
En su cumpleaños 18 llegó un búho del reino anunciando que el tiempo de preparación se había cumplido y que era hora de que todas las princesas volvieran a su hogar.

Kilian Nass
Nació en el 670 después de los reales en una habitación de servicio del gran castillo de Crassodon, la capital del reino de los Lobos. Su madre era una sirvienta que había tenido la desventura de ser uno de los caprichos del rey. Cuando quedo embarazada, el rey se aburrió de ella y para cuando tuvo que dar a luz estaba totalmente sola. Otra de las sirvientas fue quien se apiado de los gritos de dolor e inexperiencia y le sirvió de partera improvisada. Desde el momento en que su madre lo tomo en brazos se enamoró de lo que era un niño flacucho. El rey nunca dio indicios de querer conocer al que sería el primero de los tantos hijos abandonados que tendría.
Kilian creció con los mimos de una madre joven entre el ajetreo de lo que era la servidumbre del castillo. La matrona dejo que Kilian permaneciera en el castillo solo si trabajaba igual que cualquiera, así que desde pequeño tuvo que hacer mandados y todo lo que se le pidiera. El personal lo veía a él y a su madre, con desprecio, por lo que los únicos que sin ser sus amigos no lo trataban mal, fueron los medio hermanos que comenzaron a nacer tiempo después.
A los 7 años su mejor amigo y medio hermano murió de una enfermedad muy extraña, la única forma de salvarlo era conseguir una planta que solo se encontraba en el reino de los Búhos. Intentó salvarlo pidiéndole al rey que le ayudara a conseguir la medicina, pero no pudo acercarse para hacerle su petición porque la guardia real lo atrapo y le dieron 15 latigazos en castigo por su altanería, igual que a su madre por haberlo permitido. A medida que fue creciendo la figura del padre quedo alejada, como un ser que era independiente a la vida de él y su madre.
Kilian enfermó cuando tenía 10 años, sin plata y medicinas su madre no podía hacer nada. Él estaba cada vez peor, no podía levantarse sin tener convulsiones y por las noches la fiebre no lo dejaba dormir. Su madre desesperada fue al pueblo buscando una forma de ayudar a su único hijo cuando se encontró con una exiliada, una bruja del reino de los búhos, una paria como ella. La bruja se decidió, por lastima, a ayudarla y a escondidas se escabullo en el palacio para usar la sabiduría de sus ancestros en un niño que era más muerte que vida. La bruja logro salvarlo ganándose la admiración de Kilian y la promesa de saldar su deuda algún día de su madre.
Cuando tenía 14 años se enamoró de una de las sirvientas que acababa de entrar en servicio. Ella a su vez le hacía ojitos y correspondía sus atenciones. Kilian estaba muy ilusionado y su madre protectora le pedía que tuviera cuidado, que la gente era cruel y ellos eran unos parias. Su madre tenía razón, la muchacha solo se burlaba de el con el resto del servicio de lo ingenuo que era. Kilian después de eso dejo de intentar relacionarse con los demás habitantes del castillo. Su madre al verlo tan triste decidió que no quería que su niño siguiera esa vida y le enseño a leer, arte que había aprendido de su madre cuando era muy pequeña. Kilian le cogió gusto y en poco tiempo se colaba en la biblioteca que tenía prohibida para robar los libros que se convertirían en sus únicos amigos.
A los 16 años volvió a ver a su padre. Una tarde fue a dejar un libro que había terminado en la biblioteca. No tuvo lo precaución de ser lo suficientemente rápido y lo encontraron con las manos en la masa. La guardia real lo cogió y acusándolo de ladrón le quisieron dar uno de los castigos que no olvidaría nunca en su vida. El rey a lo lejos viendo el alboroto pregunto qué estaba pasando, a lo que le respondieron que uno de sus bastardos había sido encontrado robando libros. El rey con desprecio dijo que dejaran al perro en paz, “igual a nadie le importaban esos polvosos libros”.
Su madre constantemente le insistía que los dioses tenían un destino especial para él, que ella no quería que siguiera sus pasos sirviendo a otros. Le decía que algún día si se esforzaba y era lo suficientemente inteligente sería un gran señor con grandes palacios y cumpliendo sus sueños. Kilian solo se reía y le daba poca importancia porque, aunque era difícil le gustaba su vida, no sabría enfrentarse a tener que tomar decisiones propias.
Cuando cumplió 20 años su madre le dio los pocos ahorros que había hecho a lo largo de su vida con la esperanza de algún día salir de esa vida para que su hijo fuera al pueblo y buscara cumplir sus sueños. Kilian le dijo que lo pensaría, pero aun así su madre le empaco entre pieles las pocas posesiones que él tenía. Semanas después de las constantes insistencias de su madre Kilian acepto irse si eso era lo que la haría feliz. Cuando estaba saliendo del castillo uno de los mozos lo intercepto diciéndole que se le solicitaba en la estancia real con urgencia. Allí lo esperaba el consejero del que había sido su padre con la noticia de que había muerto defendiendo el pueblo, que la noticia acababa de llegar, y que al no haber un heredero legitimo él tendría que hacerse cargo de la corona.

Colin y Connan Walsh
Nacidos en el 669 Antes de los reales en el castillo de Elaphus, la capital del reino de los Ciervos. Por unos minutos de diferencia nace primero Colin, convirtiéndolo en el primero de una larga lista de prole que tendrán los reyes. Su madre, una campesina antes de que el rey se enamorara profundamente de ella, los crio con amor y sabiduría ensañándoles la magia que podía haber en la naturaleza y como utilizando las plantas correctas podrían curar una enfermedad. No al nivel de los búhos que habían sido bendecidos con magia, pero si podían curar un catarro. Vivieron toda su vida en el bullicioso y gran castillo encontrado en la capital, rodeados de los campesinos que entraban constantemente.
Aun cuando quieren a todos sus hermanos siempre ha sido fuerte su lazo, quizás por ser gemelos, y más que contarse como dos gobernantes siempre fue uno solo. Desde pequeños Connan parecía la sombra de colín, juntos a todas partes y terminaban las frases del otro. Muchas veces los sirvientes los encontraban pasando largas horas sin hablarse, pero con la sensación de que solo ellos podían oírse.
Cuando comenzaron a hablar los reyes, padres primerizos, les sorprendía ver como esos niños que no se separaban terminaban los pensamientos del otro. Consultaron a sabios y a brujos sin encontrar una respuesta que los satisficiera y respondiera el porque sus dos hijos se comportaban como uno. Hasta que una noche de tormenta una anciana pidió asilo a la reina de la tempestad y esta con su corazón lleno de bondad se lo concedió dentro de los muros del castillo. Junto a una taza de chocolate caliente la anciana mujer conoció a estos peculiares gemelos y entre risas y juegos se hicieron amigos. Antes de irse en agradecimiento la mujer le contesto la pregunta que tanto inquietaba a la reina. “Su majestad tuvo un niño que se dividió en dos. Un alma en dos partes. Cada una magnifica y única pero no es nada sin su otra mitad”, declaro la bruja antes de desaparecer en una bruma.
Cuando tenían 4 años nació su primera hermana, una niña pelirroja como ellos y de unos ojos dulces como la miel. Los gemelos caminaban por el castillo buscando regalos que traerle a la bebé para divertirla, llenando la habitación de la niña de hojas, animalillos, juguetes y cosas extrañas encontradas en los rincones más olvidados.
Teniendo 6 años el rey se llevó a Colin a una expedición en una de las regiones más alejadas de reino. Connan a los dos días de ausencia de su hermano interrumpió en los aposentos de la reina nervioso porque había sucedido algo malo con Colin y tenia que ir a verlo inmediatamente. La reina ordeno que uno de los caballeros lo llevara al campamento del rey. Al llegar se enteraron de que Colin había caído de un árbol y era azotado por altas fiebres mientras sufría de un brazo roto. Al Connan agarrar la mano de su hermano las fiebres bajaron y el dolor disminuyo, hecho que aun no se explica.
Los gemelos fueron creciendo entre una familia cada vez más numerosa como lo dicta la tradición, cumplieron cada uno de sus deberes como futuros soberanos. La familia real era amada por el pueblo y cuando una grave enfermedad se llevo la vitalidad y el alma de los reyes hacia las estrellas, después de los funerales acostumbrados, el pueblo celebró a los nuevos soberanos con una fiesta que duro 2 semanas.

Ewa Boswel
Nació una tarde lluviosa el 440 antes de los reales. Llego al mundo en el centro de una cabaña de madera pequeña acompañada de los gritos de dolor de su madre y la mirada atenta de las parteras. Vivió en un pueblo pequeño alejado de la capital de los Búhos viendo la lucha de su madre por sacar adelante a su hija sola por la ausencia de un hombre irresponsable. Limpiando graneros y alimentando animales Ewa consiguió la plata suficiente para ir a la capital a perfeccionar la magia que había aprendido de los campesinos y había estudiado en un polvoriento libro que algún forastero olvidó.
Con 19 años sola en Nirval, la capital, el dinero comenzó a escasear y no era recibida en ninguno de los estudios de magia más populares. Cuando se le acabó la ultima moneda tuvo que servir de pinche de cocina en un restaurante de mala muerte en los barrios bajos. Una noche camino a la habitación donde se quedaba un maleante intento quitarle sus escasas posesiones y con un movimiento de mano y su poco conocimiento en magia no midió la fuerza y le rompió el cuello. Una sombra más oscura que las demás observó lo acontecido desde la distancia. Al día siguiente se apareció un hombre reclutándola para una academia a la cual encantada decidió ingresar.
Se traslado a una fortaleza imponente en una de las zonas más ricas de la ciudad donde conoció a otras hechiceras. Su benefactor la colmo con los más finos vestidos y las más deliciosas comidas. Tomó clases con los mejores maestros y su poder cada día iba creciendo más. Terminados tres años de una vida que pareció pasar como un sueño su entrenamiento había iniciado y la verdad de las intensiones de su benefactor se vieron descubiertas. Para pagar su deuda de manutención y educación tendría que trabajar para ellos. Utilizar sus poderes para cumplir los encargos de poderosos anónimos que buscaban la magia para vengarse de sus enemigos. De esta forma Ewa tuvo que lanzar maldiciones y en unas cuantas ocasiones asesinar a sus objetivos.
Siendo la mejor en los que hacia por la grandeza de su poder su nombre comenzó a conocerse cada vez más entre los bajos mundos y sus servicios eran cada vez más requeridos. Sin embargo, la comisión que tomaba su benefactor no permitía que Ewa se encontrara cerca de saldar su deuda y así recuperar su libertad. Una noche le encargaron espiar a una mujer, un trabajo en apariencia fácil. En su taller preparó los ingredientes necesarios y salió de su cuerpo para seguir a la mujer. Como espectro la siguió por un teatro y de camino a una casa lujosa, conoció su habitación y la vio peinarse en el espejo, todo muy común y corriente. Hasta que la mujer fijo la vista en ella, cosa inexplicable porque se suponía que nadie podía verla, la llamó por su nombre y le pregunto si le había parecido agradable la velada. Asustada Ewa intento volver a su cuerpo, pero la mujer se lo impedía. “¿Quién te crees tu chiquilla insolente siguiendo a la futura reina?”. De un tirón la reina trajo el cuerpo de Ewan uniéndolo a su alma en la habitación. Ewan le contó su historia y todo lo que le había pasado ante la mirada inquisidora de la futura reina de los búhos.
Desde ese día Ewan estuvo trabajando para la futura reina, un tiempo de espía dentro de la organización de su anterior benefactor y después como consejera de reina. Cuando esta murió paso al servicio de la joven Arlet calmando el fuego de ja juventud y la insensatez de la inexperiencia.
Pawel Berlusconi

Nació el 603 después de los reales en uno de los barrios más opulentos del reino de los Lobos. Fue el hijo menor de una familia con un gran renombre y una larga trayectoria en la historia del reino. Se educó en casa con los mejores instructores del reino. Aun cuando sus padres querían a sus hijos siempre tuvieren una relación muy distante donde quienes los criaron fueron las nanas y los maestros. El señor y la señora Berlusconi pasaron la mayor parte de su vida trabajando en acciones diplomáticas y aconsejando al rey de los Lobos oficialmente. Extraoficialmente se encargaban de cumplir las meteduras de pata de su alteza.
Los hermanos de Pawel se encargaron de diferentes negocios que los obligaron a alejarse de la capital huyendo del tener que ser asesores del futuro rey que guiándose por la historia cada uno parecía peor que el anterior. Esto dejo a Pawel en la obligación de seguir con el legado familiar y ser el consejero cuando sus padres murieran.
Cuando tuvo 30 años entro al servició del rey recién posicionado (el padre de Kilian) y aun cuando era joven parecía ser sensato y moderadamente bien portado. Sin embargo, el trabajo de aconsejar a un rey que se cree con potestad de hacer y deshacer como si fuera un dios era un trabajo pesado y prontamente comenzó a perder el cabello.
En una misión diplomática se enamoro de cantante del reino de los Zorros. Una joven juguetona que con ese tipo de magia tan particular de su reino le sacaba sonrisas. Alivianaba la cotidianidad de sus días y le daba color a su existencia, en un acto impulsivo después de dos semanas de conocerla le propuso matrimonio y llevarla a su reino. Ella encantada aceptó y se sumó a la aventura de lo que seria la vida conjunta. Aun con tan poco tiempo de conocerse hay almas que están destinadas a estar juntas y su vida en compañía en vez de decaer con el tiempo fue afianzándose hasta el punto de que no recordaban claramente la vida del uno antes del otro.
Las cosas se fueron complicando cuando el rey cometió el primer desliz con una de las sirvientas. Hay quienes dicen que después de la primera las siguientes vienen en cascada. El palacio comenzó a llenarse de bastardos y los rumores de la promiscuidad del rey ya eran conocidos en otros reinos. Aun cuando insistió hasta el cansancio que el rey desposara a alguien de la alta sociedad, una muchacha bonita y con plata que le diera un heredero legítimo, el rey se creía dios y no veía la necesidad de preocuparse por el futuro.
Cuando el rey decidió irse de caza Pawel despertó esa mañana bañado en sudor después de pesadillas que le premonizaban un mal presagio. Al medio día le llego la noticia de la muerte del rey y fue el momento de tomar cartas en el asunto y poner en rumbo el destino del reino. Después de una larga charla con su esposa eligieron a Kilian como el siguiente gobernante no solo por ser el mayor de los bastardos (aunque nunca lo admitiría) sino tener más capacidades de educarse que sus hermanos.